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Excalibur: un arma de la Prehistoria.


Hace un tiempo me regalaron un nuevo marcapáginas para mi colección; esta vez, nada aparentemente artístico, pero sí con un alta importancia para los que nos apasiona la Prehistoria: la reproducción de Excalibur (no: no la legendaria espada mágica del rey Arturo), el bifaz de cuarcita roja encontrado en la Sima de los Huesos de Atapuerca, entre los restos fósiles de 4000 humanos de más de medio millón de años de antigüedad. Era el 9 de julio de 1998 cuando el equipo liderado por Juan Luis Arsuaga sacaba a la luz esta pieza.

 

¿Su función? Dado que no queda del todo claro qué hacen esos restos humanos allí (quizá para evitar la acción de los animales carroñeros sobre seres queridos) y que por ahora se les da un valor simbólico, es posible que este bifaz sea una ofrenda destinada a las treinta y dos personas junto con las que se encontró. La importancia de este hallazgo va más allá, pues los restos de la Sima de los Huesos están asociados al Homo Heilderbergensis, un homínido anterior a los Neandertales; de esta forma, Excalibur nos conduce a pensar que el pensamiento abstracto se desarrolla antes de lo que pensábamos y reafirma la teoría del equipo de Atapuerca de que los esqueletos hallados fueron colocados allí de manera intencionada, y no fruto de un corrimiento de tierras.

  • El misterio de Excalibur, aquí. 
  • Excalibur, en el Museo de la Evolución Humana (Burgos), aquí. 
  • Excalibur y Atapuerca, aquí. 
  • Otras herramientas del hombre prehistórico, aquí.

¿Por qué son importantes los adornos en la Prehistoria?

Sabemos bien que nuestros antepasados prehistóricos comenzaron pronto a enterrar a sus muertos, siendo muy evidente esta práctica en el Paleolítico Superior, hace unos 30.000 años.En este momento los difuntos son enterrados cerca de zonas de vivienda- cuevas o abrigos rocosos-, de forma individual o colectiva (por parejas) y generalmente en posiciones fetales, de lado y cubiertos de ocre y  por lajas de piedra o huesos de mamut.

Pero lo que más nos llama la atención es lo complejo de los ajuares que, sin duda, marcaría las diferencias sociales entre los difuntos. Así, destaca el enterramiento de Sungir (Bielorrusia), donde en 1957 comenzó una excavación en la que se encontraron dos cuerpos, uno masculino y otro femenino, cabeza con cabeza y con una lanza de marfil de mamut de más de dos metros de longitud.


Los difuntos del Paleolítico Superior solían enterrarse con útiles de piedra y elementos de adorno, como conchas, caninos de animales, figuritas zoomorfas -quizá imágenes de divinidades- hechas en marfil, arandelas de hueso que irían cosidas a la ropa (casi siempre chaquetas y pantalones de piel, cuyas piezas se unirían con crines de caballo o tendones de animales). La importancia de los adornos en la ropa debió ser mucha, y posiblemente marcaría la importancia social del difunto en vida: en Sungir se encontró un hombre de unos cincuenta años, bajo una losa de piedra, que tenía cosida a su chaqueta de piel de reno 3500 arandelas de hueso en líneas horizontales, así como un gorro con 500 cuentas y 25 caninos animales y 20 brazaletes de marfil en sus brazos.

  • Más sobre la importancia del atuendo en el Paleolítico, aquí.

Han matado a dos mil personas en el norte de Europa.

¿Cómo podríamos conservar un cuerpo momificado? Algunos condicionantes permiten mantenerlo: condiciones climáticas extremadamente cálidas o frías -como le pasó a Ötzi-, un entorno anaeróbico o gracias a algunas sustancias químicas. Es decir: cuando hablamos de momias no hay que pensar sólo en el mundo egipcio, pues hay otros entornos más allá del desierto que hacen que los arqueólogos puedan trabajar con restos corpóreos. 

Uno de estos sitios son los pantanos del norte de Europa, donde se han podido conservar casi dos mil cuerpos. Piel, pelo, órganos y restos de pieles o cueros de las vestimentas han podido llegar hasta nosotros en buenas condiciones desde la Prehistoria hasta el final de la época romana, gracias a la falta de aire del agua (por lo que los microorganismos encargados de la descomposición no existen) y los ácidos del suelo. Son personas posiblemente de buena posición social, como indican los restos de sus vestidos (en ocasiones, en tal buen estado de conservación que sus descubridores ocasionales llegaron a pensar que la víctima era reciente) o sus cuidadas manos. 



¿Y qué hacen en estas ciénagas de Dinamarca, Alemania o Gran Bretaña? En algunos casos los cadáveres no presentan signos de violencia, por lo que podemos suponer que son enterramientos comunes o accidentes naturales, como el hombre de Tollund (vestido sólo con un sombrero o un cinturón, así como con la soga con la que se le había ahorcado) y otros restos de la Edad de los Metales, pero la muchacha de Winderby tenía los ojos vendados, y a pesar de sus 14 años, podemos suponer que tal vez fue atacada, violada y ejecutada. 

Las excepcionales condiciones de estos pantanos han permitido que llegara hasta nosotros incluso el contenido de las últimas comidas de esas personas: los restos de sus estómagos nos hablan de papillas de gachas, pan sin levadura y carne..., pero también sustancias venenosas, que nos remiten a los actos de violencia y tortura a  los que muchas de estas personas debieron de ser sometidas: hongos alucinógenos o muérdago sedante; la intención de estos actos, posiblemente, esté en relación con la costumbre de sacrificios humanos propios de la religión celta.

En clase, yo y Anatomía de la Historia.

La revista digital Anatomía de la Historia nació en mayo de 2011 para ofrecer al público interesado en el mundo de la Historia artículos, reseñas, canciones y opiniones sobre el pasado (que es como decir sobre nuestro presente y el futuro). Editada por José Luis Ibáñez, podéis encontrar esta revista en las redes sociales, con una estupenda página en Facebook que ya cuenta con cientos de seguidores.

Y desde aquí agradezco a José Luis Ibáñez la oportunidad que me ha dado de comenzar la publicación de una serie de artículos relacionados con la Historia... tal como la entienden mis alumnos. 

Pinchando aquí podéis leer el primero de ellos, que ha sido publicado hoy.

Una herramienta útil: Geacron.

Hace unos días leía la llegada de una nueva herramienta útil para el estudio de la Geografía y la Historia. Se trata de Geacron, un programa online que permite visualizar cronológicamente las principales culturas y civilizaciones del mundo desde el 3000 a.C hasta la actualidad, anotando sus cambios de año en año.

 
El programa permite acercar o alejar el campo de visión, para tener un panorama general o con detalle de una zona del planeta, así como una herramienta cronológica auxiliar en una esquina de la pantalla: un sencillo eje cronológico sincrónico con el nombre de estas civilizaciones, su desarrollo e imágenes asociadas.

Una herramienta interesante para contextualizar nuestras lecciones de Historia en las aulas, aunque me ha parecido mucho más útil la posibilidad de tener, de un vistazo, una visión sincrónica de las principales civilizaciones del mundo y una rápida evolución geográfica de las mismas. 


El hombre prehistórico, también religioso.

¿Cómo explicar a mis alumnos de 1º ESO que el ser humano está abierto a lo religioso desde las primeras etapas de su Historia?



El Niño de Lagar Velho: ¿qué es?

Lagar Velho es un interesante yacimiento prehistórico en la zona central de Portugal. En 1998 se encontraron los restos de un esqueleto infantil que hizo que este lugar se hiciera conocido, aunque se venía trabajando allí desde 1992: se trataba de un niño de unos cuatro años, de aproximadamente 25000 años de antigüedad, enterrado en posición horizontal, ligeramente ladeado a la izquierda, cubierto de ocre rojo y acompañado por una concha perforada; posiblemente fue envuelto y se quemó una rama de pino en el ritual. Este esqueleto es uno de los dos únicos que se han encontrado en la Península Ibérica del periodo Gravetiense.
 

La polémica estaba servida: los restos mostraban un cuerpo ancho de fuertes pectorales y piernas poderosas y cortas -propio de los Neandertales-, pero con mentón bien definido, pelvis estrecha y antebrazos delgados -propio de los Sapiens modernos, tipo Cromagnon. Todo parecía indicar que este niño era fruto de una hibridación entre ambas especies, lo que demostraría que convivieron de forma más intensa de lo que se pensaba hasta el momento.

Sin embargo, estudios comparados sobre su dentición, no confirman esto, sino, más bien, una mayor cercanía estructural a los Neandertales. Las proporciones de su cuerpo, parecen inclinarse más hacia los rasgos cromagnones, pero no demuestran que no fueran fruto de una posible última evolución neandertal. Los estudios realizados sobre el genoma del Neandertal, similar al Sapiens moderno casi en un 100%, demuestran que es posible un aporte neandertal en la población moderna, quizá por medio de cruces genéticos en Eurasia y Oceanía. De esta forma, la posibilidad de hibridación extrema que el Niño de Lagar Velho parecía mostrar al principio, no queda tan clara, y Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento de Atapuerca, se muestra escéptico ante ella.

  • Sobre los genes neandertales, aquí.
  • Sobre este yacimiento, aquí.

Resultado de la última encuesta (agosto 2012)

Tras el descanso vacacional, el blog vuelve a estar en activo. Aquí están los resultados de la última encuesta realizada en estas vacaciones: Sugiere una entrada para este mes. ¡Gracias por participar!

Un yacimiento prehistórico: 16 (29%)

Una mujer: 17 (31%)

Un descubridor geográfico: 12 (22%)

Una reina: 9 (16%)


Votos: 54

Podéis leer la entrada del tema elegido pinchando aquí. 

La Venus de Willendorf.

Se descubrió en 1908, en el yacimiento de Willendorf, en la Baja Austria. Se le dio una cronología de unos 25000 años de antigüedad. Y sus once centímetros de altura, su aspecto y sus restos de pintura ocre sobre piedra caliza (un material que no es propio de la zona) le permitieron entrar por la puerta grande en el mundo de la interpretación prehistórica.

Otras muchas estatuillas europeas (Savignano, Lespugue, Laussel,...) tienen un aspecto similar: grandes senos, barriga y nalgas prominentes, atributos sexuales marcados... Todas ellas forman parte de un grupo de unas cien representaciones femeninas que se llaman "Venus", encontradas en toda Europa y en cronología de Paleolítico Superior, tanto hechas en pintura como en relieve o en bulto redondo (exentas). Llama la atención en todas ellas estos rasgos femeninos marcados, pero al mismo tiempo, esquemáticos, en una etapa artística en la que las representaciones de caza, por ejemplo, son muy realistas y detalladas.

La Venus de Willendorf, además, tiene piernas voluminosas, pies diminutos, un posible peinado con trenzas y ausencia de rasgos faciales. Pero la polémica estaba abierta: ¿qué representa?

Muchas han sido las respuestas: una mujer embarazada, una estatuilla votiva referente al culto a la Madre Tierra o a la fertilidad, un objeto mágico, una representación de la diosa Madre, un autorretrato hecho por artistas femeninos, un símbolo femenino llevado por cazadores masculinos, o puede que todo a la vez, pero evolucionando a lo largo del tiempo... Actualmente no se descarta ninguna posibilidad, pero el misterio continúa, ya que tampoco se sabe el lugar de procedencia de su material calizo; lo único claro es que estas representaciones femeninas fueron comunes en todo el continente en el mismo periodo prehistórico.

  • Más sobre el yacimiento de Willendorf y sus materiales, aquí. 
  • Esta estatuilla nos plantea el debate sobre qué es la belleza. Léelo aquí.
  • Un análisis de la Venus de Willendorf (en inglés), aquí.

Resultado de la encuesta (julio 2012)

Resultado de la encuesta Sugiere un tema para una entrada del mes. ¡Gracias por participar!

Una obra barroca: 5

Una obra renacentista: 4

Una obra románica: 4

Una obra prehistórica: 12


Votos: 25

Podéis leer la entrada más votada pinchando aquí. 

Lucy y los diamantes.



Sonaba esta canción cuando Donald Johanson descubría, en 1974, el esqueleto femenino de uno de los individuos más antiguos del planeta. Fue inevitable llamarlo Lucy, el hallazgo de Australophitecus afarensis AL 288-1 encontrado cerca de Hadar (Etiopía); la zona ya había revelado otros secretos de más de cinco millones de años de antigüedad, así como conjuntos de herramientas líticas asociados. Lucy había vivido hacía 3'5 millones de años.

El nuevo esqueleto era especialmente importante, ya que los arqueólogos tenían delante aproximadamente un 40% de restos óseos de un mismo esqueleto, que, junto con las huellas de Laetoli, permitirían identificar la especie: vértebras, huesos de las extremidades, parte de la pelvis, huesos de manos y pies, la mandíbula inferior y parte del cráneo (estos dos últimos restos, aún con rasgos simiescos). Lucy habría medido más o menos un metro de altura (propio del dimorfismo sexual que se atribuye a su especie) y caminado por bosques y sabanas de la zona, tal vez ayudándose de las manos o todavía trepando por árboles, como sus largos brazos y cortas piernas parecían indicar.

En el año 2006 se descubría, en la misma zona, un esqueleto femenino infantil completo, con una antigüedad similar, de manera que pronto fue conocido como "bebé Lucy", aunque los arqueólogos lo habían bautizado como Selam (paz).

El fraude del hombre de Piltdown.

Charles Dawson protagonizó el que iba a ser una de las falsificaciones más sonadas de la Historia. Desde mediados del s. XIX se buscaban pruebas fósiles que demostraran la evolución humana a partir de antepasados simios.

Lo que este geólogo presentó a la comunidad científica internacional fueron fragmentos de un cráneo de Homo Sapiens y de una mandíbula con características simiescas, encontradas en una cantera de Piltdown. Inglaterra dominaba en ese momento el estudio científico europeo, de forma que muy pronto -y sin el estudio en profundidad deseado-, el hallazgo fue dado por bueno: se había encontrado el "eslabón perdido", la prueba definitiva de la evolución humana desde un antepasado simio común. Se consideró que este hallazgo respondía a una nueva especie humana, más evolucionada que los neanderthales.

Algunos científicos, sin embargo, pusieron en duda estas afirmaciones desde el principio, pero no se les permitió investigar directamente sobre los restos, dejándoles manipular sólo réplicas de los mismos. Con toda seguridad, el hecho de que Inglaterra en ese momento fuera una gran potencia colonial favoreció que esta nueva teoría se afianzara rápidamente, consolidando, además, la idea de la supremacía de la raza blanca, evolucionada mucho más rápido, a la vista del hallazgo, que las otras razas.

Esta teoría estuvo en boga durante cuarenta y cinco años, hasta que estudios posteriores pusieron en duda la cronología de la cantera en cuestión (los restos asociados procedía, parace ser, de Turquía, por lo que habían sido colocados a propósito en Inglaterra) y el dentista A. T. Marson demostró en 1953 que los dientes de la mandíbula correspondían a un orangután y la bóveda craneal a un resto humano de la Edad Media. La falsificación era clara: alguien había limado y envejecido los dientes, simulando ser casi humanos.
  • Una interesante lectura sobre este fraude, aquí.

Puzzle: bisonte de Altamira.

¿Quién ha podido ver en persona los famosos bisontes de la Cueva de Altamira? Dicen que la Capilla Sixtina de la Prehistoria. Pincha en la imagen para hacer el puzzle...

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La pareja de Valdaro

El 6 de febrero de 2007 salía a la luz en el norte de Italia, en Valdaro, una pareja de casi 6000 años de antigüedad cuyo enterramiento nos hace pensar que había entre ellos un fuerte sentimiento:


Esta pareja que vivió en el Neolítico fue descubierta por el equipo de la arqueóloga Elena Menotti cuando se excavaba en una zona industrial cercana a Mantua. No eran infrecuentes en el Neolítico los enterramientos dobles, generalmente de una madre con su hijo, pero los casos de parejas son más extraños.

Los investigadores dictaminaron que se trataba de dos personas jóvenes, ya que presentaban todos los dientes, y además no desgastados, enterrados abrazados y con las caras enfrentándose, junto con lo que debió de ser su ajuar funerario: una punta de sílex a la altura de las cervicales de él y un cuchillo alargado entre un muslo y el costado de ella. Además, no quedaba claro que la mujer hubiera sido sacrificada al morir él (como sí aparecen en otros enterramientos), ya que en estos casos ella aparece junto al cuerpo de él, no abrazada.

La pareja se encuentra expuesta tal como se encontró en el Museo Arqueológico de Mantua.

  • En el año 2010 también se encontró un enterramiento similar en S. Fernando de Cádiz, como puedes leer aquí.