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Un año más, tarrolibro y Club de lectura

Hace varios años que en mi casa llevamos a cabo la animación lectora del Tarrolibro: una sencillísima actividad que encontré en la red hace tiempo y que desde entonces realizamos, como podéis leer aquí. 

Esta vez nos hemos extendido algo más de un año, debido a que mis tareas profesionales me han impedido poder tener un sábado libre desde primavera para poder cambiar esas monedas ahorradas a lo largo de los meses por libros nuevos para leer. Finalmente, logramos poder ir ayer a La casa del libro de Madrid; íbamos con una lista de libros ya preparada, pero la tentación de dejarse llevar por las estanterías y sorprenderse al encontrar un título que no esperábamos nos pudo a los tres. 

Tarrolibro 2019

Esta excursión, además, es ya un clásico en mi grupo del Club de lectura del colegio: este curso pasado ya dieron por hecho que, un año más, iríamos en primavera a comprar nuevos libros. Efectivamente, fuimos a finales de mayo, como colofón de las reuniones de todo el curso, acompañados además por  una antigua alumna que quiso participar. El curso que viene este club de lectura posiblemente estará formado por alumnos de 1º, 2º y 4º de ESO y por algunos antiguos alumnos de Bachillerato. Una experiencia muy gratificante, fuera del horario escolar y de las actividades colegiales, ya que, como sabéis, la idea partió de un alumno de 4º de ESO hace algunos años y el grupo se ha convertido en un espacio donde compartir y opinar para adolescentes y jóvenes de entre 12 y 18 años. 

Excursión del Club de lectura del colegio en mayo 2019
Al llegar a casa, ya hemos comenzado nuestro nuevo tarrolibro 2019-2020...

¡Felices lecturas!

Y el Club de Lectura se fue de excursión...


Todo surgió de una propuesta de uno de mis alumnos de Latín de 4º de ESO, como expliqué hace unos meses en esta entrada: la idea de montar en el colegio un Club de Lectura, que nacía de forma espontánea.

A lo largo de este curso 2017-2018 un grupo de diez alumnos de 3º y 4º de ESO se han reunido una vez al mes para compartir algo que les unía: las ganas de leer, de compartir lecturas y de proponerse nuevas aventuras y vidas. No hemos realizado una lectura conjunta -algo más tradicional en este tipo de reuniones-, sino que cada mes yo les proponía un tema sobre el que hablar, girando alrededor de libros: libros y olores, libros y películas, libros y autobiografía, libros y niños,... 

Estos meses de reunión han sido una experiencia única entre ellos, pues han descubierto que hay más cosas que los unen que diferencias, pero también para mí, que he tenido la suerte de poder acompañarlos, escuchar sus intereses lectores, compartir con ellos mis propias lecturas y conocer pequeños detalles de su vida adolescente, entre páginas y diálogos. 

El pasado viernes se celebró la última reunión, que fue especial, ya que fuimos a a Casa del Libro de Madrid para... ¡comprar libros! Ellos mismos me habían pedido, hacía algunos meses, poder hacer alguna excursión juntos, y decidieron acompañarse unos a otros a mirar libros y volver en el tren cargados de nuevas lecturas en la mochila. 



Y continúa el Club de Lectura del colegio.

No todos los días tiene un profesor en las aulas a una escritora. Y no todas esas veces la escritora resulta ser una antigua alumna...

Así ocurrió el viernes pasado, cuando se reunió por tercera vez en el trimestre el Club de Lectura organizado por algunos alumnos de 3º y 4º de ESO. Respondiendo a una petición mía en las redes sociales, mi antigua alumna Eva Torrecilla quiso -y pudo- compartir con nosotros la tarde; Eva acaba de publicar su segundo libro, una novela policiaca en la que no faltan algunas pinceladas autobiográficas, romance, emoción, misterio y una aventura trepidante que pasa Lola, la protagonista: así es Lacrimosa, la segunda parte de la bilogía iniciada por Hasta que todo arda. 
Lacrimosa, segunda novela de Eva Torrecilla

Compartimos con Eva la comida y aprovechamos para conocer anécdotas sobre su estancia en el colegio, ya que la curiosidad inicial fue la nota más llamativa del inicio de nuestra reunión. Posteriormente, ella nos comentó algunas de las estrategias que sigue para redactar novelas y relatos cortos y nos contó, como primicia, el tema principal de su tercer libro, que será publicado posiblemente el año que viene. De su mano pudimos escribir un pequeño relato dadaísta, ayudados por algunos de los libros de su biblioteca personal, y compartir con ella nuestra últimas lecturas y recomendaciones mutuas de lectura para las futuras vacaciones de Navidad. 

Algunos de los libros que se compartieron en la última reunión.

El Club de Lectura del colegio es una iniciativa surgida por los propios alumnos del centro y se reúne de forma natural una vez al mes, con el deseo de compartir lecturas y recomendarse libros, aunque se ha previsto ya, a petición de sus miembros, una fiesta final en primavera que, como no podría ser menos, irá acompañada de una excursión... a la Casa del Libro de Madrid. 

  • Podéis conocer más sobre las dos novelas de Eva Torrecilla pinchando aquí. 

¿Y si montamos un Club de Lectura? Y el Club se hizo


Al iniciarse este curso, un alumno de Latín de 4º de ESO se me acercó: 

- Profe, ¿y si nos juntáramos algunos para hacer un club de lectura? -preguntó.

- ¡Qué buena idea! Si conoces a más gente del pasillo de ESO que esté interesada en el tema, por supuesto que lo montamos -le contesté (consciente de que sí: hay más alumnos lectores en mi colegio, como demuestra, por ejemplo, este blog de lecturas que, poco a poco, se va alimentando de sus propuestas y que podéis conocer pinchando aquí).

En pocos días, una docena de alumnos se había acercado, tras atender al rumor que se había ido extendiendo por el pasillo de Secundaria. "¿Un club de lectura, profe?" Nos juntamos rápidamente en un recreo y decidimos el día de nuestra primera reunión: un jueves de octubre. Una propuesta totalmente espontánea, nacida de la curiosidad de un grupo de alumnos de 3º y 4º de ESO y que se había extendido por esas redes secretas -o no tan secretas- que los alumnos adolescentes tejen entre ellos. 

En la primera reunión les propuse traer un personaje simbolizado en un objeto, el cual deberíamos adivinar y con el que se sintieran identificados. No solo trajeron el objeto, sino también los libros donde podíamos encontrarnos con el personaje en cuestión. Una larga reunión que pasó muy rápido, entre comida común y charla compartida. Además, a lo largo de la hora y media que estuvimos juntos también salieron a la luz otras lecturas: 

Lecturas y personajes de la primera reunión
La segunda reunión, un mes después: hoy mismo, en una de las salas de apoyo educativo del Colegio. La propuesta: compartir un libro del que hubiera una película o una lectura del que no hubiera película, pero sería interesante que se hiciera. Nuevamente, una comida conjunta y muchos libros y temas interesantes. 

Propuesta de libros en la segunda reunión

La próxima reunión, sugerida por ellos mismos, será en diciembre, un martes por la tarde. Apoyo este Club de Lectura, pues veo muchísimas cosas positivas: iniciativa de los alumnos, deseos de compartir y conocer libros nuevos, un grupo heterogéneo -la mayoría no son amigos entre sí- que comparte libros dejando a un lado diferencias o conflictos que pudiera haber entre ellos. Y son ellos mismos los que proponen ideas para futuras reuniones: escribir algo de forma conjunta, leer un libro elegido por todos y compartirlo, conocer a una escritora o escritor,...

Y la idea ha llegado a 6º de Ed. Primaria, donde dos alumnas me atacaron por el pasillo, yendo yo de paso: 

- Profe, nos han dicho que hay un Club de Lectura. ¿Podremos ir el año que viene, cuando pasemos a Secundaria?

¡Felices lecturas!

Una actividad de animación lectora para el aula.

No es la primera vez que presento en este blog las actividades de fomento de lectura que intento poner en marcha cada curso entre mis alumnos: hace algunos cursos cogí una idea de Marian Calvo (@Hautatzen), el librómetro de aula, un proyecto que a su vez partía del interesantísimo blog Apuntes de aula, ya en el curso 2010-11. 

Esta puesta en común de proyectos exitosos es una muestra del poder que tienen las redes sociales para nosotros, los profesores, como medio de comunicación y de aportación de ideas para nuestra labor diaria. Hace unos días, por ejemplo, la profesora Rosa Liarte (@rosaliarte) presentaba su idea de motivación a partir de unas tarjetas gamificadas en su blog Lecciones de Historia, cogiendo a su vez el inicio de uno de mis proyectos de gamificación del curso pasado.

Este curso me he permitido recoger algunas de las ideas que sobre animación lectora lleva tiempo presentando Marian Calvo en su blog, como podéis leer aquí y aquí. El primer día de clase pasé a todos mis alumnos (cerca de 130 este curso) una breve encuesta sobre hábitos lectores, a fin de conocer sus gustos, intereses, últimos libros leídos y temas que más les gustan a la hora de elegir uno y otro libro. A lo largo del mes de septiembre hice una prueba piloto en mi tutoría, pidiéndoles que trajeran un libro y se lo presentaran a la clase, explicando qué les había gustado más de él -yo misma les llevé también algunos libros de fantasía y novela juvenil que había estado leyendo en el verano. 

A finales de octubre comenzaba la segunda actividad de animación lectora, intentando sacar a la luz con ella a aquellos alumnos que leen de forma asidua en cada clase: nació el blog Detrás de letras, cuyas entradas son hechas, en parte, por algún alumno. 

Banner del blog realizado por Elia F. Mazariegos

En todas mis clases he pedido a aquellas personas que en septiembre me indicaron por escrito que participarían en alguna actividad de fomento de la lectura -unos cien alumnos- que se grabaran un audio, sin límite de tiempo, hablando de un libro que les pareciera interesante. En esta propuesta no hay más condición que la de que en el audio debe ser nombrado el título del libro, pudiendo hablar del tema principal, de un personaje o de una experiencia personal relacionada con su lectura. Posteriormente, los enlaces de las entradas publicadas son enviadas a todos mis alumnos, a través del servicio de mensajería interno del colegio. 

Gamificación y Taller de Lectura: Divergente

Con motivo del final de curso, en mi Colegio se propuso realizar una serie de talleres que sirvieran para romper con la dinámica habitual del centro. Mi compañera Belén, profesora de Lengua en ESO, programó un videoforum basado en el libro Divergente, que sirviera para ilustrar la conocida saga de libros de Verónica Roth. 

El tema de la animación lectora me interesa mucho, y durante los dos últimos cursos he realizado un proyecto de animación lectora en la clase de Religión de 2º de ESO, siguiendo la propuesta presentada hace un tiempo por Hautatzen (@Hautatzen). Cuando Belén me explicó cuál era la idea de su taller, le propuse ampliar su propuesta con un rápido proyecto gamificado; contábamos con la buena experiencia vivida en la clase de Sociales 2º de ESO con la gamificación sobre el Renacimiento realizada en el tercer trimestre de este curso (proyecto Vincire, cuya web podéis visitar pinchando aquí). De esta forma, se prepararon insignias para cada participante, asociadas a las cinco facciones representadas en el libro, así como puntos extras para aquellos alumnos que más se metieran en el papel y fueran, por lo tanto, los líderes naturales de las facciones. 

Planteamos, así, el videoforum con una amplia primera parte: ver la película Divergente, que era ya conocida por muchos de los alumnos que participaron (de 1º y 2º de ESO); previamente les habíamos pedido que, si conocían la película o habían leído el libro, vinieran vestidos de los colores de la facción con la que se sintiera más identificados (también nosotras lo haríamos: Belén representando a la facción de Erudición y yo, como un miembro de Verdad). 

Los alumnos se dibujaron las insignias de las facciones con las que se identificaban.
Aquí, una divergente. 

Una vez vista la película, coincidiendo con la hora del recreo y sabiendo que había otras actividades paralelas programadas, propusimos al grupo de alumnos que, de forma voluntaria, podían participar en la segunda parte del taller. Una veintena de alumnos continuaron con nosotras y participaron del taller gamificado que habíamos preparado: una simulación de facciones a partir de una encuesta teatralizada y unos juegos de iniciación, acordes con el rasgo principal de cada una de las facciones. En paralelo se fue premiando con puntos a aquellas personas de cada grupo que más interactuaran de acuerdo con la facción en la que se había situado. Incluso una alumna apareció como claramente divergente... Toda esta parte estuvo ambientada, además, con la banda sonora de la película. 

Por último, se realizó una gran prueba final en la que se pidió a los alumnos que relacionaran a los profesores del Colegio, por parejas, con alguna de las facciones del libro y se hicieran después unas fotos con ellos, tras buscarlos por el Centro. 

La evaluación realizada posteriormente fue muy positiva. En primer lugar, por la atención mostrada por los alumnos, pues el taller, pensado inicialmente para dos horas, abarcó finalmente cinco, dada la motivación de los participantes. Los alumnos, por otra parte, indicaron que les había resultado original el acercamiento no sólo a la película, sino también a los libros, que presidieron en todo momento la sala en la que se realizó el taller (algunos incluso manifestaron su intención de leer la saga, tras haber jugado con los libros). De destacar también que este proyecto gamificado (que se preparó en apenas dos horas) no necesitó apoyo tecnológico para realizarlo.

Gamificación sin tecnología: sólo un proyector.

  • Más sobre los proyectos de gamificación educativa que he llevado a cabo este curso, pinchando aquí.