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Zodiaco y mitología (12): Piscis


Tifón fue uno de los enemigos más terroríficos a los que se tuvo que enfrentar el dios Zeus. Nacido de Gaia y del Tártaro, su fuerza era colosal y de sus hombros nacían cien serpientes con ojos de fuego que emitían ruidos terribles; su presencia era aterradora y hasta los mismísimos dioses del Olimpo le tenían miedo. 

Cuentan que Zeus logró vencerlo en una de sus luchas, desterrándolo al inframundo, según unas versiones, o persiguiéndolo ya debilitado por toda la costa sur de Italia, hasta lograr enterrarlo bajo el volcán Etna, donde sigue rugiendo y expulsando fuego, según otras historias. 

Sea como sea, el origen de la constelación de Piscis tiene que ver con esta lucha entre el hijo de la Tierra y el Inframundo, pues cuando Tifón apareció para enfrentarse a Zeus, los dioses olímpicos huyeron a Egipto y se hicieron pasar por animales. Afrodita y su hijo Eros es convirtieron en peces, pero para no perder a su hijo, la diosa se ató al pequeño -pero no menos temible- dios del amor, y saltaron al río en direcciones distintas. Unos dicen que ese río era el Nilo, pero otros cuentan que Afrodita huyó aún más lejos, a Mesopotamia, huyendo de Tifón a través del río Éufrates.

Otra versión indica que Afrodita, sin su hijo, huyó al Éufrates, donde fue luego rescatada por dos peces, a los que premió ascendiéndolos al cielo. Y algunos comentan que en realidad los dos peces de esta constelación son en realidad el esqueleto de Ceto, la ballena gigante a la que el héroe Perseo venció para salvar a Andrómeda...


  • Más sobre esta constelación, aquí. 


Zodiaco y mitología (11): Acuario


Ganímedes fue un príncipe troyano que pasaba el tiempo entre el cuidado de un rebaño de ovejas y las clases que recibía de sus tutores; pero su belleza era tan grande que llamó la atención del mismísimo Zeus. El dios de los dioses se enamoró del joven y decidió llevárselo al Olimpo, enviando a un águila para ascenderlo -aunque algunas leyendas indican que fue Zeus el que se transformó en ese ave para secuestrarlo por sí mismo. 

El padre de Ganímedes, el rey Tros de Dardania, yerno del dios río Simois -a su vez, hijo de Océano y Tetis-, quedó sumido en una profunda tristeza por la ausencia de su hijo, y Zeus, para compensarla, envió a Hermes con dos caballos divinos que podían correr sobre el agua, como regalo para el rey. 

Una vez en el Olimpo, Zeus le regaló la inmortalidad y le nombró copero de los dioses. De esta forma, a esta constelación se la representa como un joven que vierte líquido en una copa o con el símbolo de unas ondas de agua. 

  • La constelación de Acuario es una de las más difíciles de ver desde la Tierra, por su lejanía, y es más fácil de observar entre los meses de agosto y noviembre. Puedes saber más de este conjunto estelar aquí. 
  • Tetis, bisabuela de Ganímedes, tiene mucho que ver con la guerra de Troya, como puedes ver aquí. 


Zodiaco y mitología (9): Sagitario


Posiblemente Quirón es el centauro más famoso. 

Hijo del titán Crono y la ninfa Fílila -hija de Océano y Tetis-, su padre lo engendró teniendo él forma de caballo, pues su amada había pedido a Zeus que la convirtiera en yegua para huir del titán, lo que explicaría que este personaje mitológico fuera mitad caballo y mitad hombre (torso, brazos y cabeza humanos). No fue el inicio de su infancia de los más alegres, pues su madre, horrorizada al ver el aspecto de su hijo, lo abandonó, tras suplicarle de nuevo a Zeus que la transformara en un tilo. 

Quirón y Aquiles

Quirón creció cuidado por Apolo, aprendiendo sobre todo medicina, cirugía (de ahí el término castellano quirófano), caza, remedios contra el dolor y cómo acompañar a los más débiles en el difícil paso hacia la muerte. Famoso por su sabiduría, fue maestro de Jasón, Peleo, Cástor, Pólux, Aquiles y muchos más. 

Pasado el tiempo, el héroe Hércules le hiere por accidente con una flecha envenenada por la Hidra; presa de terribles sufrimientos, le cedió su inmortalidad a Prometeo, para así no sufrir el tormento de su herida incurable y poder morir para acabar con él. Tras esto, fue ascendido al cielo como la constelación de Sagitario, representado en el momento de disparar una flecha con su arco. 

Aunque los centauros son personajes conocidos de la mitología griega, no parece que realmente conocieran el uso del arco y de las flechas, pues su entorno es más natural: bosques de hoja caduca, lagos, praderas, etc, por lo que usaban para la caza -siempre con motivo de poder sobrevivir, nunca como entretenimiento- piedras y troncos de árbol. Conocidos por su amor a la Naturaleza, plantaban árboles y cuidaban y protegían a otros animales de su entorno. 

La Literatura juvenil y el cine nos han acercado recientemente la figura de Quirón, a través de los libros de la saga de Percy Jackson: Quirón (el actor Pierce Brosnan) es el director del Campamento Mestizo, aunque en la vida mortal es el profesor de Latín de Percy, acudiendo a clase tapado y en silla de ruedas para ocultar su verdadera identidad.

En Astronomía se conoce como "centauros" a los cuerpos menores del Sistema Solar que actúan como asteroides y cometas, orbitando alrededor del Sol, entre Júpiter y Neptuno.
  • Ficha astronómica de la constelación de Sagitario, aquí.

La estrella Sirio y el dios Dioniso.

Sirio es la estrella más brillante de la constelación del Can Mayor, y es una de nuestra vecinas más próximas, acompañada de otra estrella menor que orbita alrededor de ella en periodos de cincuenta años. Su luz es tan fuerte que en tiempos antiguos se decía que era un segundo sol que salía una hora antes del amanecer...

Pero Sirio es en realidad la perra Mera, el animal del humilde granjero Icario, al que Dioniso le regaló el primer esqueje de vid e hizo la primera vendimia del mundo. Sin embargo, cuando Icario distribuyó el primer vino entre los campesinos locales, estos, borrachos, piensan que les ha envenenado y lo golpean hasta matarlo. Mera descubre el cuertpo y guía a la joven Erígone hasta allí. Tal vez un acto de fidelidad no afortunado, porque al descubrir el cuerpo inerte de su padre, Erígone se suicida ahorcándose. La perra muere también poco después de pena o de hambre, mientras guarda los cadáveres de sus amos.

Se dice que los asesinos de Icario huyeron a una isla al sureste del Ática. Zeus, apiadado por la fidelidad del animal, había convertido a Mera en la estrella-perro Sirio, y tal es su fuerza que quemó la tierra de esa isla como castigo por haber dado cobijo a los asesinos de su amo. A través de su oráculo, Zeus aconsejó a los habitantes que realizaran anualmente unos cultos con los que convocar a vientos fríos del norte para aliviar el calor abrasador de la zona -y desde entonces soplan ahí durante cuarenta días en verano.

Posteriormente Zeus llevó a Icario al cielo, transformado en la constelación de Boyero, y a su hija Erígone, convertida en la constelación de Virgo.

  • Más sobre la constelación del Can Mayor, aquí.
  • Sobre el dios Dioniso, aquí, en el blog Sobre reyes, dioses y héroes, de la Dame Masquée.