¿Qué es el nudo gordiano?

Tanto monta.

(Alejandro Magno y Fernando II de Aragón)

Dicen que Gordias era un pastor de Gordión, ciudad de la actual Turquía asiática, que tenía un yugo al que iban ceñidos unos bueyes; el nudo que los unía era tan enrevesado que nadie lo podía desatar. No en vano, un oráculo había profetizado que quien lograra deshacerlo se convertiría en rey de Oriente.

En su camino hacia el Imperio Persa, Alejandro Magno conquistó Frigia, donde se encontraba la ciudad de Gordias. Sabiendo de la historia del nudo, se dirigió hacia el pastor y, desenvainando su espada, lo cortó mientras decía: "Lo mismo da cortarlo que desatarlo".

Siglos después, Fernando II de Aragón -ese, el Católico- empleaba las palabras de Alejandro en su escudo de armas: "Tanto monta", junto con una representación del yugo y el nudo.

Y pasado más tiempo, esta expresión es usada en castellano para hablar de una situación difícil que requiere una solución creativa.

Ícaro en los X-Men


La propia Atenea enseñó a Dédalo el arte de la invención; sin embargo, su sobrino Talos -inventor de la sierra- era incluso mejor que él. La envidia hizo que Dédalo matara a Talos, y como castigo, fue exiliado a la isla de Creta, donde creó para el rey Minos un laberinto donde guardar al temible Minotauro, hijo de Poseidón.

Del laberinto sólo se podía salir por el techo, ya que no tenía cubierta, y por la entrada principal, pero el camino era conocido únicamente por Dédalo y la princesa Ariadna, que fue quien ayudó al héroe Teseo a escapar tras matar al Minotauro. Como castigo, Minos encerró a Dédalo y a su hijo en el laberinto.

Sin embargo, la mente de Dédalo no podía dejar de funcionar, de manera que pronto tuvo un plan para escapar. Pidió un montón de plumas y cera, diciendo a sus carceleros que con estos materiales haría un regalo para el rey. Nada más lejos de la realidad: construyó dos pares de alas, para salir del laberinto por el techo.

Tras colocarle las alas a su hijo, le recomendó severamente que no se acercara al sol, pues su calor haría que se derritiera la cera, ni al mar, ya que la sal endurecería las alas y no podría con su peso. Ícaro al principio siguió los sabios consejos de su padre, pero pronto se confió, de forma que acabó acercándose al sol, que derritió la cera; el joven cayó al mar, mientras su padre lo veía y no podía hacer nada para evitarlo.

Unos dicen que en el lugar en el que emergió su cuerpo nació la isla Icaria, al sur del mar Egeo, pero otros defienden que fue Heracles quien le enterró en la isla Doliquea. Dédalo acabó sus días en la isla de Sicilia.

  • Un resumen de este relato, aquí.
  • Otros personajes de los X-Men, aquí, que hacen un guiño a la mitología clásica, como puedes leer aquí.

Toulouse- Lautrec y las cabareteras.

Henri de Toulouse- Lautrec (1864- 1901) estaba destinado a ser feliz, ya que procedía de una familia noble francesa. Sin embargo, la separación de sus padres -acabó viviendo desde muy niño con su madre en París- y una rara enfermedad ósea de origen genético, además de una doble fractura de fémur, hicieron que ya desde joven viviera una dura experiencia como minusválido. El alcohol y la bohemia de París -vivió en el barrio de artistas de Montmartre- hicieron el resto, potenciado, seguramente, sus neurosis, depresiones y manías.

Toulouse- Lautrec forma parte de un grupo de pintores que estuvieron vinculados al Impresionismo, pero que crearon sus principales obras después del momento álgido de este.

Así, este pintor abandonó los obsesivos estudios de la luz por la expresividad de los personajes bajo ella y recuperó el dibujo (hacía apuntes directos con lápices de colores). Sus trazos son nerviosos, planos de color, con líneas dinámicas que dan a sus cuadros un aire de fotografía.

Sus temas favoritos, los que más le definen, son las bailarinas, cabareteras, cafés y camerinos, donde va más allá del tema para presentar la sordidez del ambiente, quizá mostrando su huída personal ante frustraciones, problemas y dificultades de relación con las mujeres -muchas de sus amantes fueron sus propias modelos.

Yo acuso. El caso Dreyfus.


(Émile Zola, 13.1.1898)

En el año 1894 el Servicio de Contraespionaje Francés intercepta una información que provocará uno de los mayores escándalos de la época: una carta manuscrita dirigida al agregado militar alemán en París, donde se decían características esenciales de la artillería francesa. Tras un estudio caligráfico de altos cargos militares se dictaminó que el autor de la nota era Alfred Dreyfus, un joven alsaciano judío, al que se acusó de espionaje. Su condena fue la cadena perpetua y el exilio a la Guyana francesa. En su juicio se anuncia la existencia de claras pruebas que demuestran la culpabilidad del hombre -pruebas que nunca salen a la luz. La familia buscará desde ese momento apoyo político y mediático para repetir el juicio.

Este asunto provocó una enorme división en la Francia de la época, con intensos tonos antisemitas. El escritor Émile Zola se erigió en cabeza de los defensores de Dreyfus y, por extensión, de la defensa de los derechos de la república francesa, dudando desde el principio de la objetividad del juicio y la culpabilidad del militar.

En 1896 nuevas pruebas indican a un general francés de origen húngaro como el responsable de las misivas dirigidas al agregado militar alemán. Comparando las letras, se comprueba la similitud entre ellas, y la necesidad de revisar el juicio. Es aquí cuando grupos de extrema derecha y antisemitas actúan para evitarlo. El nuevo supuesto culpable será enjuiciado en 1898, en un breve juicio del que salió absuelto. Émile Zola, entonces, publica en el periódico L'Aurore una carta dirigida al presidente francés, denunciando la trama antisemita del caso Dreyfus y dando nombres de altas personalidades implicadas, lo que le valió serias amenazas de muerte por parte de sectores de la extrema derecha. París, entonces, arde en revueltas sociales.

Zola fue enjuiciado y condenado a pagar una multa, acusado de difamación; se exilió a Inglaterra. Mientras, en febrero, se demuestra que el primer texto que le había valido a Dreyfus la cadena perpetua era en realidad falso. Se revisó finalmente su caso, aunque no se quiso reconocer el error cometido, hasta que logró el indulto en septiembre; en 1930 su inocencia fue totalmente demostrada. Zola murió, tal vez asesinado, años después.

  • Yo acuso: texto íntegro (en francés), aquí.
  • Resumen del Caso Dreyfus, aquí y aquí.

En brazos de Morfeo

La Noche, hija del Caos, tuvo dos hijos gemelos, Tánatos (la Muerte) e Hypnos (el Sueño) y una hija, Eris (la Discordia). Hypnos, a su vez, tuvo como descendiente a Morfeo, cuya misión era crear sueños con forma humana, ayudado por sus dos hermanos, que se encargaban de los objetos y animales que aparecían en los sueños.

Morfeo era capaz, además, de viajar de una parte del mundo a otra usando sus alas en forma de mariposa, e inducía el sueño en los hombres tocándoles la frente con una varita o una amapola. Cuentan que era capaz de comunicarse con los seres humanos a través de los sueños, como hizo con Alcíone, hija de Eolo, al avisarla de la muerte de su marido Ceix: ambos habían osado emularse a Hera y Zeus y estos, enfadados, hicieron naufragar el barco en el que viajaba Ceix. En estos sueños adoptaba forma humana o la de un familiar cercano al durmiente, de forma que a veces avisaba a los hombres de los planes de los dioses, lo que provocó, a la larga, que Zeus decretara su muerte.