
Era uno de los once hijos de un pastor protestante inglés, conocido para nosotros en su faceta de escritor de cuentos y poemas, pero realmente se dedicó a las matemáticas y la fotografía, además de ser profesor en la Universidad de Oxford y diácono anglicano. Sus aficiones también estaban relacionadas con las matemáticas o el teatro, ya que inventaba puzzles, y obras para marionetas.
Dicen que las historias de Alicia -pues son en realidad dos libros: en el País de las Maravillas y A través del espejo- nacieron como cuentos cortos con los que entretenía a las hijas pequeñas de uno de sus amigos de la Universidad, que luego dedicó a la más pequeña, Alice Liddell, y pronto se convirtieron en importantes libros infantiles que criticaban la rigidez moral de la Inglaterra victoriana en la que le tocó vivir a él.
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