Jasón y los argonautas (11): el robo del vellocino de oro

Eetes no tuvo más remedio que cumplir su palabra empeñada . Pero Medea, más sabia que su padre, intuyó el peligro: él pretendía matar a su amado Jasón.

La princesa avisó al héroe de que el rey Eetes tenía pensado mandar a sus soldados a la Argos para matar a los aventureros durante el sueño, una hora antes del amanecer; osada, le indicó además que justo en ese momento la nave debía zarpar, con ella dentro, pero que era imprescindible que alguien tocara una dulce música... Jasón sabía que Orfeo era la persona indicada, pero Medea no quiso decirle cuál era el plan salvador, a pesar de insistir.

Cuando se hizo de noche, Medea ensilló tres caballos y se dirigió al bosque, acompañada por Jasón y Orfeo. Sólo se oía el ruído de los cascos y el ulular de los búhos. Al fondo, en un montículo, brillaba una extraña luz. Cuando se acercaron se dieron cuenta de que los árboles eran los que brillaban; tenían ante ellos el vellocino de oro: el bosque era sagrado y el velocino, la fuente del resplandor.

El vellocino era guardado por un temible y gigantesco dragón serpiente; Jasón, que por eso era un héroe, ya estaba dispuesto a enfrentarse a él con toda la fuerza de su espada, pero Orfeo se le adelantó, a instancias de Medea: las cuerdas de su lira sonaron envolviendo con su música el aire... dejando dormido al monstruo. Jasón subió velozmente por el árbol y cogió el vellocino, para escapar después rápidamente dejando al dragón ignorante del robo cometido...

4 aportaciones:

Pablo D. dijo...

La verdad, nunca desaré de admirar la mitología griega...

Un saludo!

Mr Blogger dijo...

Si es que el dream team no podía fallar XD

Jesús dijo...

SI es que Jasón.... y si está con Orfeo son imparables.

Negrevernis dijo...

Y todavía queda el final...!!
Saludos y gracias por la visita.