Uno de mis estilos artísticos preferidos es, sin duda, el arte Románico, como puedes leer aquí.
Dentro del temario de la asignatura de Religión Católica para 2º de ESO, uno de los aspectos que se abordan es la expresión artística de elementos religiosos durante la Edad Media; estos contenidos están bien articulados en este curso, ya que coincide con parte del temario de Historia de Arte que los alumnos de 14 años estudian en ese momento.
He realizado con el programa Canva -uno de mis favoritos para hacer infografías- un breve resumen de este estilo artístico, usando unas de las plantillas gratuitas que la plataforma ofrece con aspecto de periódico. Podéis descargar el resumen desde Google Drive:
Se acerca el final de curso y es un buen momento para recopilar los proyectos llevados a cabo en él.
Como ya expliqué en otra entrada, este curso he llevado a cabo con los alumnos de 2º de ESO un nuevo proyecto de gamificación educativa; esta vez los contenidos trabajados han sido los referentes a la Europa feudal: contexto, grupos y relaciones sociales, partes del feudo, comercio en la Edad Media y arte románico y gótico. Nacía así este curso Nox Invicta, apoyado por mi compañero de Sociales del colegio, Juan Carlos García (@RincondeWamba).
Agrupé a los alumnos, a partir de una encuesta inicial, según su perfil de jugadores; elegí el modelo de Bartle -cuya explicación puede ver aquí, realizada por @aitorbarbosa; dado que la imaginería medieval está muy presente todavía en nuestros días (véase las sagas de Harry Potter, por ejemplo, Juego de Tronos o similares), los grupos se configuraron en Compañías -tras resolver un primer enigma: una primera prueba que la Dama Blanca les enviaba a través de una carta física lacrada y que no se podía abrir hasta el final de la primera clase-, que debieron trabajar primero su identidad, a través de la creación de su escudo heráldico propio y el del equipo, basándose en algunos contenidos mínimos que les ofrecí aquí.
Cartas de la Dama Blanca al iniciar el proyecto.
Escudos heráldicos individuales
Un proyecto gamificado con narrativa debe envolver, de alguna manera, a los participantes -jugadores/ alumnos-; para ayudar a crear ambiente, la historia de Nox Invicta giró alrededor de un ataque imprevisto realizado por el Brujo Oscuro y sus siervos, que se encontraban desperdigados por las Tierras Interiores. Las Compañías debían analizar los feudos de las Zonas y localizar al siervo oscuro que se encontraba en cada una de ellas (personajes históricos medievales conocidos por su crueldad, fiereza o enredados en mitos).
Una vez localizado el siervo de la Zona que se estaba explorando, la Dama Blanca volvía a reunir a las Compañías para preparar la llegada del Rey Dragón Dra'ka: era el momento de trabajar los contenidos propios del arte medieval en general, el románico en particular y plasmarlo en un gran trabajo en equipo de carácter pictórico. La experiencia de este paso fue especialmente interesante, pues el proyecto que se pedía (realizar una copia de una obra pictórica románica española, mientras que la clase de al lado trabajaba el arte gótico) era muy ambiciosa y necesitaba que las Compañías se organizaran muy bien; el primer grupo que comenzó este trabajo organizó al resto, sin que yo tuviera que indicar nada: dado que su propuesta era compleja (habían elegido el Frontal de Avià) se unieron a otro equipo, repartiéndose los puntos finales entre ellos; esta idea fue posteriormente copiada por otros dos equipos.
Finalmente, la batalla final entre los siervos del Brujo Oscuro y las Compañías se realizó siguiendo el método de Break-out-edu, sistema que Natxo Maté (@natxo1de10) había previamente usado en su clase de Geografía de la población y que explicaba en una entrada de su blog. La actividad llamó mucho la atención, pues el empleo de algo novedoso y con cierto misterio (unas cajas de madera cerradas con candados que debían abrirse a partir de la resolución de unas pistas), rompió el ritmo del proyecto y le dio un tono diferente. Siguiendo el consejo de Natxo, ambienté la actividad con música -él había usado música del juego Tetris en su idea original- y cronometré el tiempo que cada miembro del grupo tardaba en abrir su candado. Finalmente solo una Compañía logró abrir totalmente la caja, en 39 minutos... ¡Son cosas del juego!
La metodología de la gamificación educativa permite, además, incluir elementos lúdicos a lo largo del proyecto, bien para romper el ritmo, para evaluar a lo largo de la marcha, dar un giro a la historia o reconducir las clases. De este modo, aproveché Nox Invicta para enseñar a mis alumnos de 2º a trabajar el pensamiento visual, a través de mapas mentales (y un grupo acabó realizándolos de forma voluntaria en otras asignaturas) e introduje juegos de mesa usados por ellos, como las cartas Magic o el Scrabble...
La última actividad, terminado el proyecto, fue realizar una evaluación del mismo. En una escala de 1 a 4, siendo el 1 la calificación más baja y 4 la más alta, les pedía que, de forma anónima, evaluarán distintos aspectos: trabajo en equipo, metodología, estética del juego, trabajos grupales o individuales,... De forma mayoritaria, todo el grupo de clase calificó con una media de 3 ó 4 cada uno de los ítems, proponiendo, además, ampliar contenidos y el número de misiones individuales (que iban jalonando el proyecto para lograr puntos extra, subir de nivel u obtener insignias de reconocimiento especiales).
Puedes ver una selección de imágenes del proyecto aquí.
Seguimos rematando el final de curso con los alumnos de 2º de ESO. En esta ocasión comparto con vosotros algunas fotos del pequeño proyecto de innovación que hemos realizado entre José Manuel Seijas, compañero en el colegio como profesor de CC. Sociales y Religión, y yo.
El proyecto se ha basado en la idea de Inteligencias múltiples, tomando como fondo histórico la Edad Media y centrándose en pequeños aspectos menos trabajados en las clases de Sociales y Religión: la vida cotidiana en el s. XI, arte gótico, arte musulmán, sura mariana, los juglares, la magia medieval, acertijos bizantinos, calendarios medievales, la leyenda del santo Grial o el Cristo de S. Francisco Javier. La forma de presentación, variada: textos, formas plásticas, teatro, música,...
La actividad se ha evaluado posteriormente por los alumnos, con una buena aceptación y el reconocimiento de que han aprendido de una manera nueva (incluído el tener que organizarse en sólo un mes de plazo con otros miembros de sus equipos). Además, la calificación de estas tareas se ha incluído en las asignaturas de Sociales y de Religión, en el tercer trimestre.
Excepcional es el conjunto de las pinturas murales del Panteón de Reyes de la Colegiata de San Isidoro de León. Esta antigua capilla fue contruida a finales del s. XI como lugar de enterramiento y a partir del s. XVIII adquirió el nombre actual; el panteón fue cementerio de varios monarcas leoneses, así como de reinas, un buen número de infantes y varios nobles.
La cripta tiene planta rectangular, con dos grandes columnas centrales, tres naves de dos tramos y seis bóvedas. La puerta original quedó cegada cuando se realizó la última parte de la iglesia, pero queda constancia de una inscripción que nombra a los reyes Fernando I y doña Sancha, ambos representados, además, en una de las escenas pictóricas, en actitud orante al pie de la Cruz.
La decoración del conjunto fue realizada hacia el año 1124 y su iconografía es toda una catequesis: en un lugar de muerte física, los techos se cubren con escenas de Cristo en Majestad (en el espacio central, que se toma como su parte principal, aunque habitualmente este tema se sitúa en el ábside de los templos), así como escenas de la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento y Anuncio a los pastores, la Pasión o la Resurrección. El programa se completa con las esculturas de los capiteles, con escenas bíblicas de la vida de Jesús e iconografía propia de un entorno funeriario (palomas enfrentadas, grifos o escenas de caza).
El intradós de los arcos se aprovechó para mostrar un calendario de escenas agrícolas asociadas a los distintos meses del año, aunque algunos investigadores consideran que tiene también el valor simbólico de recordar el paso del tiempo, implacable para todos, independientemente del estamento al que se perteneciera.
Todas las pinturas son un ejemplo de las características esenciales de la pintura románica: el trazo grueso, la tendencia a simplificar las formas, los colores planos o la función catequética. El autor o autores muestra un gusto por los colores terrosos, un intento de expresividad en los rostros -por ejemplo, en el de las escenaa agrícolas del calendario) o el afán por representar escenas de grupo, como en la Anunciación a los Pastores.
Una explicación de las pinturas y más sobre el conjunto, aquí.
El Crismón simple es un elemento decorativo usado desde principios del Cristianismo, con una fuerte carga simbólica, ya que está formado por las dos primeras letras del nombre griego "Cristos", cruzadas formando una cruz: X (ji -C-) y P (rho -R-).
A veces este anagrama estaba acompañado por alfa y omega, la primera y última letra del alfabeto griego, simbolizando el principio y fin de todos los tiempos representado en la figura de Cristo. El círculo que rodea las letras representa la totalidad de Dios. Era usado en catacumbas paleocristianas y sarcófagos.
Cuentan que fue el emperador Constantino el primero en representar el anagrama de Cristo en las monedas, después de tener una visión antes de su batalla contra Majencio, donde se le decía en sueños que con ese signo vencería.
Las portadas de los templos románicos son lugares profundamente simbólicos, una especie de libro pétreo de fácil comprensión para la gente de la época. Aquellas personas, iletradas en su inmensa mayoría, comprendían a la perfección el mensaje social y religioso que se les quería transmitir desde la misma puerta de la iglesia.
Las portadas románicas cuentan con diversos espacios donde se van colocando las esculturas -aún conservamos algunos ejemplos con su policromía original-, siguiendo un esquema iconográfico concreto:
La parte más importante es el tímpano, donde generalmente se representaban escenas del Juicio Final, situando la imagen de Cristo en majestad en el centro, rodeada de los signos de los evangelistas (tetramorfos) y siguiendo algunos principios básicos de la escultura de la época: hieratismo y solemnidad, simetría, disposición jerárquica de las figuras (la más importante en posición central y más grande) y adecuación al marco arquitectónico (horror vacui: se ocupa con imágenes todo el espacio disponible).
De esta manera, el creyente sabía lo que se esperaba de él y lo que podía esperar después de la vida: un premio o un castigo acorde con su actitud, de la misma manera que ocurría si se sometía o no al orden establecido por su señor feudal.
En las arquivoltas se podían esculpir alegorías, motivos vegetales o espirales. El abocinamiento es propio de esta zona de la portada, simbolizando la actitud de interiorización que el creyente debía tener al entrar en el templo.
En el dintel y los capiteles se solían situar escenas o símbolos relacionados con el tema de la portada (por ejemplo, si en el tímpano se había realizado el Juicio Final, en el dintel se colocarían ruedas del fuego infernal y en los capiteles motivos vegetales, monstruos o alegorías de los pecados capitales).
En las jambas se colocaban estatuas de apóstoles o santos, pues del mismo modo que las columnas sustentan un edificio, así sobre ellos se sustenta la Iglesia. También podían incluirse personajes importantes del Antiguo Testamento.
En el parteluz podía aparecer la imagen de Cristo, la Virgen o el santo o santa bajo cuya advocación se había construído el templo.
Además, sabemos que con mucha frecuencia los procesos judiciales se realizaban delante de las portadas de los templos (quizá por eso las puertas de las iglesias solían ser de color rojo, color asociado al poder y la justicia); simbólicamente, el juzgado a veces se colocaba debajo de la estatua de Salomón, juez y rey del Antiguo Testamento.
He encontrado un interesantísimo recurso para construir, desde tu ordenador y en 3D, una iglesia románica. A ver si eres capaz de no gastar todos los recursos del vizconde...
El claustro del monasterio medieval articulaba el día a día del monje. El lugar estaba dividido en cuatro galerías o pandas. Junto a la iglesia se encontraba el edificio destinado a los monjes, con una sala en la parte de abajo para su trabajo y arriba un dormitorio. Enfrente estaba el refectorio o comedor, con largas y sencillas mesas; al lado, la cocina, y cerrando el claustro, por el otro lado, el almacén. La sala capitular o de reuniones se construiría a partir del s. X.
En general, el monasterio seguía un plano zonificado, con las partes bien diferenciadas según las funciones de cada una. Así, estaba la zona de los monjes, otra para visitantes (nobles y peregrinos), la de las labores agrícolas y ganaderas, la parte educativa para los novicios, la enfermería y la de intendencia. Esto lo puedes ver pinchando aquí(monasterio suizo de Sankt Gallen del s.IX).
La vida en un monasterio medieval en este vídeo:
Colección de artículos sobre el arte románico, aquí.
Los Reyes Magos no han sido siempre como los que lucirán en el Belén de mi casa dentro de un par de semanas.
Y no me refiero a que en los Evangelios no esté claro el número de Reyes -San Mateo es el único que narra la Adoración y en ningún sitio pone que fueran tres; el número se fijó en el s.XV en tres porque así se podía relacionar con la Trinidad, pero hasta entonces los artistas ponían dos, cuatro -cuando se descubrió América, para simbolizar el nuevo continente- ¡y hasta doce!, en función de las necesidades de su obra.
Lo que sí quedó claro es que cuando se fijó su número en tres, venía muy bien simbólicamente -ya se sabe que esto en el arte es muy importante-, porque tres son los regalos y tres los símbolos asociados a Jesús: el oro (rey), incienso (Dios) y mirra (hombre). En 1492 algunos artistas aventuraron plasmar ese cuarto nuevo rey, lo cual les hubiera venido bien en sus obras, todo muy equilibrado: dos a cada lado de la Virgen con el Niño.
Dicen, además, que Gaspar representa Ásia, Melchor a Europa y Baltasar, a África. Pero, además, ¿a que no te has fijado en los colores de las vestiduras de los Reyes?: el oro y rojo de Melchor (la caridad), el blanco de Gaspar (la fe) y el verde de Baltasar (la esperanza). Su forma de vestir se ha ido adaptando a las modas de la Historia, porque al principio eran representados como magos persas (con túnica, pantalones y gorro frigio) y más tarde como príncipes salidos de la Edad Media o Moderna, coronas incluídas...
Y por cierto, Baltasar no siempre fue de raza negra: es una representación que comienza a ser corriente a partir de mediados del s.XV y se generaliza a lo largo del s.XVI, ante la necesidad de la Iglesia Católica de dar respuesta a la ampliación en el conocimiento de otras razas.
Bienvenidos a San Clemente de Tahull (Lérida), de donde procede esta imagen de Cristo en majestad o Cristo Juez -al que en la Edad Media llamaban Pantocrator. Sentado, rodeado por una mandorla decorada y un nimbo blanco, este Jesús nos mira de forma penetrante, mientras que con el brazo derecho nos bendice y en la mano izquierda sostiene el libro de la Ley. Cristo aquí no está solo, pues le acompañan cuatro ángeles que llevan los símbolos de los cuatro evangelios y dos serafines de seis alas.Ahora no podrías ver esta obra en su lugar original (el ábside de la iglesia de San Climent), sino en el Museo Nacional de Arte de Cataluña, que es donde yo pude encontrarlo. Claro, hay más obras que podrían enseñarte cosas de la pintura románica en España, pero esta es una de las que más me gustan -otra cosa más que te gusta, dirán algunos... Pues sí...
Si alguna vez te encuentras con esta obra -o una similar-, no te olvides de contarle a los que te acompañen que:
las pinturas suelen estar en el ábside de las iglesias, ahí, bien enfrente del espectador, para que todo esté clarito.
su objetivo es didáctico: acercar a una población medieval que no sabe leer ni escribir el Antiguo y Nuevo Testamento, porque en forma de cómic es más fácil.
el contorno, bien marcado en negro, marca las siluetas de las figuras.
el color, en manchas, puro, sin gradaciones tonales ni sombras y generalmente rojos, ocres, azules, verdes, blancos.
los temas, poco variados: el Pantocrátor, escenas de santos y mártires y la Virgen con el Niño -a la que llaman Theotocos.¡A veces salen los Reyes Magos!
la técnica empleada, el fresco: aplicar a la pared una mezcla de cal y arena sobre la que se trabajaba mientras estuviera húmeda.
el rostro de las imágenes es siempre serio e inexpresivo, al modo de las imágenes del arte bizantino.
En el blog Enseñ-Arte podrás encontrar un amplio comentario sobre esta obra. Aquí sobre el Románico catalán. Pinchando aquí podrás leer unas breves reseñas sobre este tema y conocer algo de las principales obras.