Actualizaremos a finales de mayo...


Por motivos profesionales y de estudios, este blog volverá a estar actualizado a partir de la última semana de mayo. Gracias por vuestra paciencia...

Resultados de la encuesta (abril 2013)

Resultados de la encuesta: Sugiere un tema para una entrada del mes. ¡Gracias por participar!

Una joya: 14 (16%)
  14 (16%)
 
Un vestido: 49 (59%)
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Un edificio: 20 (24%)
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Votos: 83

Igual has visto a Bismarck por alguna parte...

No sé qué opinaría el político prusiano Otto von Bismarck (1815- 1898) de saber que su nombre es utilizado actualmente como marca comercial de forros transparente para libros...

Nada más lejos de esto, Bismarck procedía de una familia noble prusiana y en 1862 logró el cargo de Canciller de Prusia, cargo desde el cual dirigió la política exterior e interior de la Alemania del s. XIX, en unos tiempos convulsos que acabarían desencadenando la Primera Guerra Mundial. 

Previamente a esa fecha ya estaba en la carrera política, siendo diputado del Parlamento prusiano desde 1847, destancando ya por entonces por sus ideas conservadoras y antiliberales, orientadas a la unificación alemana por medio de la diplomacia y la fuerza militar, utilizando la región prusiana como eje vertebrador de la nueva Alemania -no en vano, siendo él canciller, Prusia aumentó sus territorios dentro del espacio alemán y otros que estaban bajo dominio danés.También actuó como diplomático en varios países auropeos.

El objetivo político del canciller fue mantener aislada internacionalmente a Francia durante veinte años -ejercía una fuerte influencia en la zona sur de Alemania-, por medio de acuerdos con otros países, sobre todo con Austria y Rusia, conocidos con el nombre de sistemas bismarckianos, que se mantuvieron en pie hasta 1890, año en el que el emperador Guillermo II destituyó a Bismarck de su puesto.


Y esta mujer bañándose delante de todos...

Hace unos días estuvimos visitando con los alumnos de 1º de ESO el Museo Thyssen; no todo, claro: sólo la planta baja, realizando de camino (literalmente) una pequeña gymkana y, ya dentro de la sala, preparando algunas fichas de obras seleccionadas. 

De entre todas, me fijé -a pesar de discutir con dos mujeres de la empresa de seguridad, dado el trato que mis alumnos estaban recibiendo- que esta fue la obra que más les llamó la atención. Durante todo el tiempo de la visita hubo siempre un pequeño grupo alrededor de esta obra de Roy Lichtenstein, Mujer en el baño (1963)


Roy Lichtenstein (Nueva York, 1923- 1997) cuenta con una serie muy conocida en la década de 1960, de la que procede esta obra, inspirada en el mundo y las técnicas del cómic (la técnica benday de tramas de puntos de colroes primarios se usaba en la impresión de tebeos): grandes formatos de fondo blanco sobre tramas de puntos, gruesas líneas y una gama muy escueta de colores, que hacía de estas obras meros- y llamativos- objetos decorativos. 

Nos recuerda a Warhol en su atención a los objetos cotidianos y al contexto de bonanza económica de aquellos años...: el Pop Art, el arte popular que se desarrolló en el Reino Unido en los años 50 y se dejó caer en Estados Unidos a partir de los 60. Los objetos de consumo, la tecnología, los carteles, la publicidad y ¡hasta los perritos calientes y las latas de conservas! fueron objeto de estudio, análisis y crítica de los seguidores de esta corriente. Son obras de gran tamaño, falsamente impersonales, producidas en serie, de formas fáciles, divertidas y sencillas de entender por el público.

  • Ficha de la obra en el Museo Thyssen (Madrid), aquí.
  • Fundación Roy Lichtenstein, aquí.

Hoy hace 33 años de aquello...

Hoy hace 33 años del asesinato de quien el pueblo considera un santo, aunque todavía no esté en los altares. Hoy hace 33 años de la muerte, mientras celebraba la Eucaristía en la Capilla del Hospital de la Divinia Providencia (El Salvador) de Óscar Arnulfo Romero, arzobispo de la ciudad de El Salvador.

Y aún hoy, diez años después de haber visitado aquel sitio, la sangre me va más rápido cuando escucho sus últimas palabras, en la denuncia pública que hacía horas antes de que una bala le atravesara el corazón...