Presentaciones mitológicas en 1º de ESO

A los alumnos de Historia de 1º de ESO les suele llamar la atención los contenidos relacionados con mitología clásica y, con frecuencia, conocen por encima los personajes mitológicos básicos. 

La factoría Disney y sus películas de dibujos han ayudado a que los alumnos más pequeños de ESO conozcan algunos mitos -sin demasiada profundidad, claro, y teniendo como obstáculo que estas películas infantiles no siempre siguen correctamente la narración original-, así como la saga del personaje de Percy Jackson (una reseña sobre uno de estos libros, hecha por una alumna de 4º de ESO la podéis escuchar pinchando aquí).

El pasado curso escolar 2016-2017 mis alumnos de 1º de ESO realizaron un cómic para explicar un mito clásico. Aquí podéis ver algunas fotos: 

El rapto de Europa

Jasón y el Vellocino de oro

Perseo y Medusa
  • Para saber más cosas sobre Perseo, pincha aquí
  • Para saber qué le ocurrió a Jasón, pincha aquí.
  • Para saber quién fue Europa y qué relación tiene con nuestras monedas de euro, pincha aquí
  • ¿Sabes cuál es la definición de mito? Pincha aquí
  • Si te gusta la mitología griega, pincha aquí.

¿Qué pasaría si...? Redacciones imposibles en clase de Lengua (2)

Por segunda vez mis alumnos de Lengua de Pmar 2º de ESO han realizado un breve ejercicio de expresión oral y escrita a partir de una pregunta... imposible. Si hace un tiempo les preguntaba qué pasaría si Bob Esponja les invitara a su casa, como podéis leer pinchando aquí, ahora les ofrecía otra pregunta: ¿Qué pasaría si un día te despertaras  y las casas y la calle estuvieran hechas de chucherías?

Este ejercicio, además, sirvió para recordar el conocido cuento de los hermanos Grimm: "La casita de chocolate", el cual era desconocido por algunos alumnos:




Y este fue el resultado del ejercicio:


De re coquinaria: cocinamos en Latín

Desde hace algunos cursos imparto la asignatura de Latín en 4º de ESO. Esto conlleva, por una parte, una gran responsabilidad, pero también arrastra dificultades.

La responsabilidad de introducir en los alumnos nociones básicas del mundo romano -cultura, historia e idioma-, base -junto al mundo griego- de nuestra cultura occidental; las dificultades de tener en el aula a esos mismos alumnos que, en su mayoría, han elegido esta asignatura optativa porque van "huyendo" de materias científicas, como Biología, considerando, además, que las asignaturas llamadas tradicionalmente "de Letras" son más fáciles en su estudio -"esto es solo estudiar" me dicen con frecuencia muchas familias cuando vienen a entrevistarse conmigo- y los profesores de disciplinas humanísticas, menos inteligentes y capacitados que nuestros compañeros de trabajo de Matemáticas, por ejemplo. Con frecuencia, además, estos alumnos que me he encontrado en mis clases de Latín tienen dificultades de lectoescritura, poco hábito de trabajo, problemas gramaticales y no les gusta leer, viajar o hablar idiomas, por citar algunos ejemplos.

Dejando de lado que lo empobrecedor es la ausencia de curiosidad y que esta ausencia mata la creatividad y el gusto por el saber (da igual "Ciencias" que "Letras"), este curso mi grupo de alumnos de Latín se ha salido un poco de la norma general que venía observando de años anteriores, superando bien los contenidos gramaticales, redactando y expresándose correctamente e incluso algunos con inquietudes humanísticas.

Las características de este grupo me animaron a presentarles un trabajo diferente, después de haber visto en Youtube una corta presentación de un profesor estadounidense de Latín que presentaba, en la lengua de Salustio, cómo preparar unos huevos fritos -ova fricta. La receta la podéis ver y escuchar pinchando aquí.

Mis alumnos estaban preparados para hacer algo similar, aunque solo usando oraciones simples, ya que el temario gramatical de Latín de 4º de ESO no contempla la subordinación. Para ello, les preparé un guion de trabajo, indicándoles los pasos a seguir: buscar primero una receta muy sencilla en castellano, traducirla con el vocabulario relacionado con la cocina que se había trabajado en clase, enseñármela para una primera corrección y luego grabarse realizando la receta. Los resultados fueron muy positivos -¡y divertidos!






De re coquinaria from Negrevernis Negrevernis


Los resultados, como os he comentado más arriba, muy positivos, y puedo publicarlos gracias a que las familias han dado permiso para ello. Aquí tenéis algunas de las recetas; dejad aparte algunos fallos de pronunciación o de sintaxis, que he considerado mínimos por la motivación y el esfuerzo que estos alumnos han realizado:

  • Cómo hacer una quesada (Andrea Martínez): 

  • Cómo hacer filetes empanados y macedonia de frutas (Jasmín Soto y Natalia Montero):

  • Cómo hacer una tortilla francesa (Pablo Cuartero, con  la ayuda de Blanca Conde):

  • Cómo hacer tortitas (Andrea Tornero y Sandra Rubio):

  • Cómo hacer gazpacho (Lorena Martín de Almagro):

Tarro-libro 2016-2017 terminado. ¡Felices lecturas!

Hace algo más de un año encontré en la Red, de manera casual, la idea del tarro-libro como propuesta de animación lectora; la idea partía de Carmen Forján, que animaba en su blog a la creación de una red virtual de amigos lectores que fueran guardando en un tarro, durante un año, una moneda por cada libro leído; al término de ese año, ese dinero debía ser gastando en la compra... de más libros. 

La idea me gustó mucho y me la apropié, como podéis leer en esta entrada. Hoy he comprobado que Carmen Forján ha comenzado un nuevo reto similar en febrero de este año, tanto a través de su blog como de un grupo en Facebook -en el que, por supuesto, he solicitado participar. 

Un año después, ayer fuimos mi marido, mi hija y yo a Madrid, a la Casa del Libro, y pasamos una mañana estupenda rodeados de libros, mirando, hojeando y paseando por casi todos los pisos de la librería, para acabar finalmente saliendo con dos bolsas con nuevas lecturas, fruto del tarro-libro del curso 2016-2017.
Nuevas lecturas procedentes del tarro-libro terminado este mes

Por la tarde preparamos el nuevo tarro-libro, que nos acompañará desde este mes y hasta abril del 2018. ¡Felices lecturas!
Tarro-libro 2017-2018

Vocabulario en Latín sobre la comida

Este año tengo un grupo de alumnos de Latín en 4º de ESO, con el que estoy aplicando en algunas sesiones el método LLPSI (Lengua latina per se illustrata). Este trimestre vamos a trabajar las recetas de cocina, por lo que he preparado este vocabulario sobre comidas, así como verbos y adjetivos usados de forma habitual en la cocina:



¿Qué pasaría si...? Redacciones imposibles en clase de Lengua

Uno de los objetivos de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura para 2º de ESO es la práctica de la expresión escrita, generando textos de distintos alcances, profundidad y temas. 

Este curso doy clase de Ámbito Sociolingüístico en un grupo reducido del Programa para la Mejora del Aprendizaja (PMAR) en 2º de ESO. Y no siempre es fácil lograr redactar un poco, con imaginación, creando un ambiente entretenido y en el que los alumnos consigan practicar las destrezas que el sistema educativo actual les pide. Por eso de vez en cuando acudo a la sabiduría global y en las redes sociales recojo ideas de otros profesores; una de ellas era realizar una breve redacción conjunta con el tema ¿Qué pasaría si...? El texto resultante serviría, además, para trabajar el vocabulario y la ortografía, a partir de una creación hecha por ellos. 

Y este fue el resultado con mi grupo de PMAR: 


¿Los minutos finales de la clase? Escuchando la banda sonora de la serie de dibujos animados de Bob Esponja, claro...

Gamificación y clase de Religión: B.S.I (1)

La experiencia de casi veinte años como docente me ha hecho reflexionar sobre la práctica en el aula, en general, y la mía en particular.

Así, hace algún tiempo que vengo defendiendo en las redes sociales (@Negrevernis) la inutilidad de los tradicionales "deberes", puestos en práctica por multitud de profesores convencidos de que, de esta manera, los alumnos mejorarán los resultados de sus materias o asumirán mejor los contenidos explicados en clase. La mejoría evidente se produciría, en mi opinión, fomentando la lectura en el aula y en casa, así como el juego educativo en familia: aspectos que colaborarían en la mejora de las relaciones entre padres e hijos, redacción, adquisición de vocabulario o comprensión oral y escrita...


Por otra parte, hace ya dos cursos que vengo aplicando técnicas de gamificación educativa en algunas de mis materias; algunos de los materiales compartidos o de los proyectos que he llevado a cabo los podéis seguir pinchando aquí. Este curso, tras hablar en septiembre del año pasado con Susana (@reliesdecine), del blog Reliesdecine, decidí retomar esta metodología con algunos de mis grupos de Religión Católica; los compañeros del grupo Gamifica tu aula también me animaron a ello, ya que en las experiencias de aula que desde aquí vamos mostrando a la comunidad docente demuestran que la materia de Religión parece que  está abandonada en cuestión de nuevas metodologías (el pasado 5 de noviembre de 2016 se celebró la I Jornada de #innovareli, gracias al impulso dado por Susana; espero que en este 2017 esta experiencia se repita).


Desde enero he comenzado un nuevo proyecto de gamificación con mis alumnos de 2º de ESO de Religión Católica, utilizando un personaje de ficción que ya he empleado en otras ocasiones: el inspector Vélmez, un detective huraño, con escasas habilidades sociales, pero que es especialmente importante en su Comisaría, con un cien por cien de casos resueltos, de los cuales cuatro son, por ahora, los más relevantes, como podéis ver pinchando aquí

En esta ocasión, la narrativa elegida llevará al inspector Vélmez a la ciudad de León, donde es requerido por el abad de la Colegiata de san Isidoro de León para investigar la desaparición de un códice. Se da la circunstancia de que en esta iglesia se guarda el cáliz usado por Jesús en la Última Cena, y el códice desaparecido guarda la clave para demostrar su autenticidad. 

La gamificación educativa enmascara en los elementos lúdicos los contenidos que al profesor le interesa que los alumnos adquieran. De este modo, la cuarta aventura de mi personaje va a servir para trabajar la Unidad Didáctica correspondiente a la Biblia, sus partes, libros y el proceso de formación de los textos religiosos... Pero mis alumnos han recibido una carta desde la Comisaría Central, siendo aceptados provisionalmente como detectives; tras esta misiva y haber resuelto la primera prueba (descifrar el código oculto que les informa de las personas de sus grupos), yo -que soy un personaje de la historia- les entregué su tarjeta de visita, que les identifica como detectives del caso.





La primera misión del caso, que trabaja la destreza digital y el uso de internet, podéis seguirla pinchando aquí. Al término de esta misión, mis alumnos han llegado a la ciudad de León y el abad de la Colegiata les va a informar de la desaparición del códice. Se abre, emocionalmente, la puerta al estudio de los códices medievales, el trabajo de los monjes en los monasterios medievales y una aproximación rápida a las características básicas del arte románico. 

Hace tiempo que vengo defendiendo que la aplicación del juego -gamificación, juego serio o similar- debe entrar en nuestra aulas. Varias son las posibilidades que se nos abren, como un sencillo Class Dojo y una tienda de tiquets y premios (que vengo usando también desde hace dos cursos) o un proyecto narrativo, con puntaje, niveles, tesoros o rol en el aula, como hace Natxo Maté (@natxo1d10) y explica en su blog 1d10enlamochila. ¿El objetivo? Emocionar a los alumnos, hacer que se conviertan en los protagonistas de su aprendizaje, mejorar el clima y comportamiento en el aula, facilitar una relación positiva y cercana con los alumnos,...

Todo son ventajas... Y, no lo olvidemos, aquello que emociona se interioriza mejor que lo que solamente se escucha o ve.