La medicina del Antiguo Egipto (1)

Conocemos el nombre del primer médico titulado de la Historia: el egipcio Hesire, que tuvo el honor de ser el Jefe de Dentistas durante el reinado del faraón Djoser; posiblemente también fue superior de los escribas reales y sacerdote de Horus. Posiblemente otro hombre, Kar, que vivió en la Sexta Dinastía, fue cirujano jefe, visto el instrumental quirúrgico de bronce que se encontró en su tumba de Saqqara. Imhotep es considerado el padre de la medicina egipcia, autor de un papiro médico en el que se detallan dolencias, anatomía y curaciones, así como el uso de opiáceos con fines médicos. El papiro Hakun nos indica, además, que muchas mujeres tenían conocimientos de medicina natural, especializándose en ginecología y obstetricia.

Los egipcios no tuvieron más remedio que desarrollar conocimientos médicos, dado que vivían en un ambiente fuertemente hostil. Varios fueron los problemas médicos a los que los egipcios tuvieron que enfrentarse, tanto a causa del entorno en el que vivían como de su forma de vida: parásitos e insectos transmisores de enfermedades que poblaban el Nilo, pulgas y piojos que anidaban en las paredes de adobe de sus casas, la luz cegadora del desierto, comida poco variada, ratas y ratones que vivían en los basureros próximos a las aldeas, mordeduras y envenenamientos producidos por serpientes, escorpiones o cocodrilos, calor excesivo durante el día y extremo frío por la noche,...

Así, varias son las enfermedades que tenemos documentadas: traumatismos, infecciones parasitarias como la esquistosomiasis, problemas oculares como al tracoma, polio, tétanos, paludismo, abscesos bucales (que posiblemente fueron la causa de la muerte de la faraona Hatshepsut  o de Ramsés II), malaria,... Con este panorama, la esperanza de vida era muy corta, con una alta mortalidad infantil: se calcula que los hombres vivirían de media unos treinta y nueve años, y las mujeres, treinta y cinco.

  • Una descripción de los males sufridos por los antiguos egipcios, aquí.