Leda, Leonardo y la astronomía.

Sabemos por algunos dibujos preparatorios que el maestro Leonardo da Vinci (1452- 1519) tenía en mente preparar una obra pictórica sobre el mito clásico de Leda y el cisne; sin embargo, el italiano no lo realizó al final (o sí, pero no lo tenemos), aunque hay algunos ejemplos de este tema hechos por sus discípulos, lo que nos hace suponer a ciencia cierta el interés de Leonardo por esta obra. 


Leda, hija de Testio, rey de Etolia, se casó con Tindareo, rey de Esparta. Hasta ahí nada debería sorprendernos. Pero cuentan que la belleza y sensualidad de la joven era tal que despertó las ansias amatorias del dios Zeus. A fin de acercarse a ella, apareció bajo la forma de un cisne que estaba huyendo de un águila; buscando refugio, encontró protección bajo los brazos de Leda, que -casualmente- estaba desnuda, bañándose en las tranquilas aguas del río Eurotas. 

Fruto de este encuentro, Leda quedó embarazada; como aquella misma noche durmió junto al Tindareo, el resultado fueron cuatro hijos, nacidos a partir de uno o dos huevos (según las versiones): Clitemnestra, Helena de Troya, Cástor y Pólux. Tradicionalmente se considera que Pólux y Helena son hijos de Zeus, pero sus hermanos, no. 

Leda es hoy, además, un pequeño satélite irregular del planeta Júpiter (el Zeus griego), descubierto en 1974. Así, junto con el grupo de satélites al que pertenece (de los cuales, además de este, tres tienen nombre de amantes de Zeus: Himalia, Lisitea y Elara), gira eternamente alrededor del padre de dos de sus hijos...
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