Una novela histórica: Riña de gatos. Madrid, 1936

Leí este libro, Riña de gatos-Madrid 1936 (Premio Planeta 2010) hace un tiempo. Y ha pasado sin pena ni gloria del estante a mis manos y camino de vuelta...

Ambientado en los albores del inicio de la guerra civil española, un tasador inglés, Anthony Whitelands vuelve a Madrid para tasar unos cuadros pertenecientes a una acomodada familia de la nobleza. Sin pretenderlo, e impulsado por un amor a primera vista -que supone un pequeño enfrentamiento con uno de los políticos más candentes del momento-, se verá envuelto en una historia de espías y movimientos diplomáticos internacionales, que casi le costará la vida. Whitelands se presenta como un amplio conocedor de la obra pictórica de Velázquez, que es analizada someramente -así como algunas de sus obras más conocidas del Museo del Prado, en Madrid-, en varios momentos de la historia.

La narración de este libro es lenta, muy lenta. El protagonista da vueltas sin sentido por Madrid, sin acabar de tomar decisiones -tal vez cómo le ocurre en ese momento a la política española- y se escuda en numerosas ocasiones en su condición de extranjero para no tomar partido. Sí es cierto que no es necesario tener conocimientos históricos de la situación española del 36, pero se echa de menos una mayor aproximación a todos los bandos políticos del momento, aunque es cierto que hace un acercamiento al pensamiento falangista al que se vincula la mayoría de los personajes de la novela.