La calabaza de Halloween.



Jack era un personaje muy conocido en las tabernas irlandesas de su pueblo. Un día se encontró al mismísimo diablo en una de ellas. El diablo intentó engañarle y Jack aceptó tomar un último trago con él; sin embargio, en el último momento fue más listo que el diablo, que se había convertido en moneda para pagar la bebida: Jack la cogió y se la metió en un bolsillo. Como tenía en él una cruz, el diablo no pudo volver a su forma original, hasta que Jack hizo un trato con él: le dejaría libre, pero hasta diez años después no podía reclamarle su alma.

Pasado ese tiempo, Jack se vio de nuevo con el diablo, que venía a reclamar su alma. El hombre le pidió que se subiera a un árbol para cogerle, como último ruego, una manzana; y cuando el diablo estaba bien arriba, Jack grabó rápidamente una cruz en el tronco, haciendo un nuevo trato con el diablo: nunca más le pediría su alma. El diablo, claro, tuvo que acceder.

Jack acabó muriendo, pero debido a sus múltiples y terribles pecados, no fue admitido en el cielo; tampoco en el infierno, ya que el diablo le había prometido que no le pediría su alma. Este sólo le concedió el poder regresar a la tierra, acompañado de un carbón encendido, para poder guiarse eternamente por las tinieblas. Jack introdujo el carbón en un nabo ahuecado para siempre.

Cuando los irlandeses emigraron a Estados Unidos, transformaron esa costumbre de recordar al espíritu de Jack con un nabo iluminado en una calabaza, más fácil de ahuecar, con la que vagaban en su fiesta nocturna de Halloween pidiendo comida o caramelos a cambio de no realizar ninguna travesura...

Origen de Halloween.



Era aproximadamente el 300 a.C cuando los celtas llegaron a Irlanda.

La primera semana de noviembre celebraban la fiesta dedicada al dios Samhain, divinidad de la muerte, con la que se consideraba terminado el verano. Se suponía que los druidas actuaban como mediums para comunicarse con los espíritus y poder guiarlos al Más Allá, ya que en estas fechas visitaban las casas de sus familiares y sus antiguas propiedades; para evitar malos espíritus, los habitantes debían poner una vela en sus casas, en recuerdo de cada uno de sus fallecidos.

Pero además, para aplacar a los espíritus, se debían realizar festines (treat), a cambio de los cuales los fallecidos no maldecirían ni harían daño a sus familiares (trick). Parece ser que los druidas, acompañados por niños y vírgenes, iban de casa en casa pidiendo comida, a fin de poder realizar un sacrificio en honor a Samhain; la casa que no entregaba nada era maldecida y una de las personas moriría a lo largo del año siguiente.

Repaso de la tectónica de placas.

Un repaso interactivo a la tectónica de placas, pinchando aquí (un interesante enlace, por ejemplo, para mis compañeros profesores que necesiten una rápida presentación de este tema)

La momificación egipcia.

Los antiguos egipcios pronto se dieron cuenta de que en los enterramientos sencillos practicados bajo la arena del desierto, el cuerpo se desecaba de forma natural, de modo que el cuerpo se conservaba. Enseguida asociaron la necesidad de preservar el cuerpo como condición indispensable para gozar de vida eterna en el Más Allá.

El comienzo del proceso de momificación artificial se desarrolló a finales del Predinástico, cuando los egipcios empezaron a realizar tumbas más complejas, con tumbas amplis y ataúdes donde la Naturaleza no podía intervenir como en el desierto.

La momificación se realizaba durante un tiempo ideal de 70 días en talleres cercanos a la necrópolis. El método variaba en días y material en función de la riqueza del difunto. El proceso idóneo tenía varios pasos:
  1. extracción del cerebro
  2. se realiza una incisión en el flanco izquierdo, por el que se sacaban las vísceras principales: hígado, pulmones, estómago e intestinos -que eran colocadas en vasos canopes después de limpiarlas y desecarlas separadas del cuerpo.
  3. limpieza de los huecos del cadáver
  4. embalaje del cuerpo en natrón y resinas olorosas. Inmersión del cadáver en una piscina de natrón durante 40 días
  5. después de ese tiempo, se rellenaban los huecos del cádaver con lino, resina y aromas -mirra, principalmente
  6. unción del cuerpo con ungüentos
  7. vendaje del cuerpo; se van incluyendo amuletos y joyas mágicas que necesitará el difunto en el Juicio de Osiris. La momia se introducía en un ataúd y este en hasta tres sarcófagos de materiales diferentes.



¿Qué es la diarquía?

El rey espartano Aristodemo, descendiente de Hilo, hijo de Heracles, murió muy poco después del nacimiento de sus hijos gemelos Procles y Eurístenes. Se decidió entonces que los hermanos reinaran juntos en Esparta, ya que era imposible distinguirlos y no se sabía cuál de ellos era el mayor. Y, además, se casaron con hermanas gemelas...

Por eso, dicen, Esparta tuvo una forma de gobierno especial: la diarquía, una monarquía dual vitalicia y hereditaria (heredando el hijo mayor nacido durante el reinado del padre). Los dos reyes eran sacerdotes de Zeus, jefes militares permanentes (podían salir en campaña juntos o separados) y miembros del Consejo de Ancianos -con función legislativa. El pueblo espartano se reservaba el derecho de deponerlos si era una necesidad para el bien de la comunidad y su poder se vio limitado por los magistrados éforos de la ciudad a partir del s. VII a.C.
  • La organización política de Esparta, aquí o aquí.
  • Clases sociales en Esparta, aquí.
  • Organización política de Atenas, la eterna enemiga de Esparta, aquí.